En una región árida como Mendoza, la gestión eficiente del agua de deshielo y la energía limpia son pilares innegociables de nuestra matriz productiva.
El 100% de nuestras plantaciones asociadas utiliza sistemas presurizados de fertirriego orgánico que reducen en un 60% el consumo hídrico respecto al riego tradicional por manto.
Nuestra planta cuenta con colectores solares térmicos en el techo que precalientan el aire ambiental antes de su ingreso a los túneles, disminuyendo el consumo de gas natural.
Los restos de poda, semillas y hollejos vegetales son procesados en canteros de compostaje biológico y devueltos al suelo como biofertilizante natural.